Enfoque de fe: La generosidad engendra generosidad.
Cuando Uyless Bland salió al montículo del Globe Life Park de Arlington para celebrar el Día de Buckner con los Rangers, tenía a toda una ciudad apoyándolo.
Este joven de 18 años sabe lo que es necesitar ese apoyo. En 2013, su casa en Goliad, Texas, se incendió pocos días antes de Navidad. Bland, su madre y sus dos hermanos se quedaron sin ningún lugar adonde ir.
La pequeña pero motivada comunidad de Goliad se unió para ayudar a los Bland y, en dos días, tenían “todo lo que necesitábamos excepto una casa”, dijo Bland. “Fue una lección de humildad. Estás acostumbrado a tener todo lo que necesitas y, de repente, lo pierdes todo. Es como empezar de cero”.”
En respuesta a su generosidad, Bland también quiso ayudar a los demás. Recientemente completó su proyecto Eagle Scout recogiendo zapatos para donarlos a Buckner Shoes for Orphan Souls®.
“Me gustó mucho el mensaje de (Buckner)”, dijo Bland. “Estás ayudando a personas que necesitan ayuda. Creo que todo el mundo debería participar en eso”.”
Goliad tiene una escuela secundaria con unos 400 alumnos. Hay una tienda de comestibles y una consulta médica. Bland colocó cajas para recoger zapatos en todas las iglesias, escuelas, bancos y negocios de la ciudad.
Recibió 554 pares. Recoger tantos zapatos significaba que casi una de cada cinco personas del pueblo había donado un par.
Al igual que Bland, la respuesta natural al ser objeto de una generosidad extraordinaria es la generosidad hacia los demás. Esa verdad llega al corazón del cristianismo.
El amor y el sacrificio de un Dios perfecto hacen posible que personas imperfectas como nosotros tengamos una relación con Él. Somos los destinatarios de un sacrificio tan grande que cubre los pecados de toda la humanidad. Somos los destinatarios de una gracia que no merecemos.
Naturalmente, estamos agradecidos. Y queremos compartir con los demás la gracia, el amor y el sacrificio de Dios. La forma más natural de hacerlo es mostrando a los demás la extraordinaria generosidad que Dios nos ha mostrado a nosotros.
Porque somos obra de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que las practicáramos. – Efesios 2:10
Reflexión más profunda:
- ¿Qué palabras usarías para describir la generosidad de Dios en tu vida?
- ¿De qué maneras puedes reflejar ese tipo de generosidad en tus relaciones con otras personas?
Próximos pasos:
- Realiza un acto de generosidad extraordinaria esta semana.