Enfoque de fe: Su gracia hacia nosotros no es en vano.
El 23 de marzo de 1945 cambió para siempre la vida del joven Donald Morrison, de 19 años, y su vida eterna.
Justo cuando sus oficiales al mando gritaban a su división que se tiraran al suelo, el joven soldado estadounidense fue alcanzado por la metralla de un proyectil de artillería alemán. Sus compañeros, al ver el daño que había sufrido el cuerpo de Morrison, dieron por muerto a su amigo y siguieron adelante sin él.
Pero Dios sabía más.
Morrison, que solo asistía a la iglesia ocasionalmente y no se habría considerado un hombre “religioso”, llevaba consigo una pequeña Biblia de bolsillo al combate. Esa Biblia, que descansaba silenciosamente en el bolsillo del pecho de su uniforme, impidió que la metralla le atravesara el corazón. Sin ella, Morrison habría muerto.
Cuando más tarde recuperó la conciencia y se reunió con su división, el equipo médico encontró la metralla incrustada en el Nuevo Testamento, justo encima de 1 Corintios 15:10:
“Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia hacia mí no fue en vano”.”
“Tengo la suerte de estar vivo”, afirma Morrison, que ahora tiene 91 años y reside en Buckner Villas, en Austin. “Después del accidente, supe que tenía que existir Dios. Esa Biblia ocupa un lugar especial en mi corazón, y cada vez que la miro, recuerdo lo afortunado que soy”.”
Pocos pueden decir que han tenido un encuentro tan dramático como el de Morrison, pero el significado eterno de la palabra de Dios en nuestras vidas no es menos importante. Al igual que la Biblia salvó a Morrison de una herida mortal, la verdad de la palabra de Dios nos salva de una eternidad lejos de Él. Nos protege.
Pablo dice en Romanos 1:16: “No me avergüenzo del Evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen”.”
La vida de Morrison nunca volvió a ser la misma después de encontrar la gracia de Dios de una manera tan real, y tampoco debería serlo la nuestra. Esta semana, piensa en tu vida antes de conocer a Cristo y en tu vida actual. ¿En qué ha cambiado tu forma de vivir gracias a la gracia de Dios hacia ti?
“En verdad os digo que quien escucha mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna y no será condenado; ha pasado de la muerte a la vida”. Juan 5:24