Encontrar la paz en Dios
Una reflexión sobre cómo encontrar la paz en medio del ajetreo
El verano es una época divertida y soleada; los niños no tienen clases, se acercan los viajes familiares y es posible que estés planeando salidas divertidas con amigos y familiares. Puede resultar difícil encontrar tiempo para hacer una pausa y encontrar la paz en medio de una temporada tan ajetreada. Quizás no tengas hijos, pero tu agenda está llena de trabajo, amigos, iglesia y actividades para retribuir a la comunidad.
Aunque estas cosas son estupendas, detente y pregúntate: “¿Estoy pasando tiempo a solas con Dios? ¿Tengo esa paz en mi vida fuera del ajetreo diario?”.”
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. – Juan 14:27
Cristo nos asegura que nos da una paz que no se puede encontrar en este mundo. Este mundo nos mantiene ocupados y en movimiento, haciendo una cosa tras otra, pero tenemos que encontrar tiempo para buscar la paz que solo Dios puede darnos.
En épocas de mucho trabajo, llega el estrés, pero quiero animarlos, hermanos y hermanas, a que tengamos paz y esperanza en el Señor siempre. Incluso el simple hecho de detenernos a leer un versículo de la Biblia con el aliento de nuestro Señor es una fuente de paz eterna.
“Les he dicho esto para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán aflicciones, pero tengan valor: ¡yo he vencido al mundo!” – Juan 16:33
¡Qué hermosa seguridad nos da el Señor al saber que tenemos paz por medio de aquel que ha vencido al mundo! Hermanos y hermanas, ruego para que encuentren la paz que necesitan cada día en Aquel que nos da la paz que no se puede encontrar en este mundo. Dios ha vencido al mundo para que tengamos paz eterna con Él.
“El Señor es mi pastor; nada me faltará. En verdes praderas me hace descansar; junto a aguas tranquilas me conduce. Me restaura el alma; me guía por sendas de justicia por amor a su nombre. Aunque camine por el valle de la sombra de la muerte, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento”. – Salmo 23:1-4
Anímate, porque tienes paz y consuelo eternos en nuestro Pastor.
Escrito por Susana Torres, coordinadora del programa para adolescentes del Buckner Family Hope Center® en Bachman Lake.