Gracias por cambiar vidas.
Gracias por sus oraciones, energía y apoyo a nuestros ministerios en 2017. Gracias a ustedes, se protegió a los niños. Se fortaleció a las familias. Se atendió a las personas mayores. Dios obró de manera maravillosa en nuestra historia en Buckner y en las vidas de aquellos a quienes servimos.
Usted ha sido parte de las muchas formas en que Buckner ha podido demostrar que “¡aquí brilla la esperanza!”.”