Hacemos las misiones de manera diferente. Tú también deberías hacerlo.
Es probable que, si has navegado por tus redes sociales últimamente, te hayas topado con un video del comediante cristiano John Crist. Su estilo de comedia desenfadado ha sido visto 200 millones de veces en YouTube, haciendo reír a carcajadas a personas de todo el mundo.
La clave de la comedia es que resulta identificable porque contiene una pizca de verdad. La comedia a menudo nos permite sonreír mientras reexaminamos nuestras creencias y el mundo que nos rodea.
El último video de Crist, “Honest Mission Trip Leader” (Líder honesto de un viaje misionero), no es una excepción. La mayoría de nosotros, si no todos, sabemos exactamente a qué se refiere Crist. El viaje en el que todos tienen que llevar la misma camiseta. El viaje en el que alguien no encuentra su pasaporte. Y sí, el viaje en el que te preguntas si realmente estás haciendo algo bueno.
“El cuarto día es cuando realmente nos pondremos manos a la obra”, dice Crist en medio del video. “Vamos a pintar una escuela. ¿Hay pintores expertos en ese país que probablemente puedan hacer un mejor trabajo que nosotros? Sí, los hay. ¿Este país tiene un alto índice de desempleo y probablemente les vendría bien el trabajo? De nuevo, también es cierto. ¿Fue pintada esta escuela la semana pasada por el equipo misionero que vino antes que nosotros? De nuevo, sí. Pero eso no es importante. Vamos a pintar la escuela y vamos a tomar algunas fotos para enviarlas a la iglesia”.”
Historias de terror como esta me hacen sentir orgulloso de que Buckner International realice viajes misioneros de manera diferente a la mayoría de las organizaciones. Debido a que nuestro personal trabaja con familias vulnerables todos los días del año, entienden el contexto, los recursos y las necesidades de la comunidad en la que prestan servicio.
Ese conocimiento ayuda a nuestro personal a empoderar a las familias para que alcancen los objetivos que se han fijado. El personal de Buckner en países como Kenia, México, Perú y Guatemala conecta a las familias con recursos que les ayudan a adquirir las habilidades que necesitan para tener éxito. Si necesitan capacitación laboral, Buckner se encarga de proporcionársela. Si necesitan ayuda para administrar sus finanzas, Buckner les enseña cómo hacerlo. Si una familia quiere iniciar un negocio, Buckner también les ayuda a hacerlo realidad.
A medida que las familias crecen gracias a los programas de Buckner, su confianza aumenta y sus sueños se hacen cada vez más grandes. Tienen esperanza en un futuro mejor y las habilidades necesarias para hacer realidad ese futuro.
Sin embargo, las zonas en las que Buckner presta sus servicios no cuentan con todos los recursos necesarios para que las familias alcancen sus objetivos. Ahí es donde entran en juego los equipos misioneros.
Buckner Missions recluta equipos con habilidades específicas, como desarrollo empresarial, conocimientos agrícolas y experiencia en construcción, para acompañar a las familias a las que atendemos y trabajar con ellas con el fin de proporcionarles los recursos necesarios para ayudarles a superar los obstáculos que se les presentan.
Estos equipos llegan en el momento preciso y brindan exactamente la ayuda que estas familias necesitan. Son una parte fundamental e indispensable del ministerio de Buckner en la zona y en el desarrollo de las familias a las que atendemos. Una vez que el equipo se va, Buckner sigue atendiendo a las familias, ayudándolas a continuar su camino hacia la autosuficiencia.
De esa manera, nadie tiene que preguntarse si está marcando una diferencia a través del servicio. Los equipos misioneros abandonan sus lugares de servicio sabiendo que la esperanza brilla allí.
¿Quieres saber más sobre cómo puedes cambiar una vida a través de las misiones de Buckner? Visita www.buckner.org/missions.