¿Quién dices que soy yo?
Una reflexión sobre quién es Jesús
La ciudad de Cesarea de Filipo, situada a los pies del monte Hermón y a unos 40 kilómetros de Galilea, era el epicentro de la actividad, el pensamiento y la cultura paganos. No solo había festivales, santuarios y templos dedicados a los dioses paganos, sino que se cometían actos detestables en nombre del culto a estos dioses falsos.
En este lugar también había una cueva que se creía que era la puerta al inframundo. Se pensaba que los dioses paganos se retiraban al inframundo durante el invierno para reaparecer en primavera, atraídos por el culto de sus seguidores. Literalmente se consideraba que eran las puertas del infierno.
Entran en escena Jesús y sus discípulos, tal y como se recoge en Mateo 16 y Marcos 8. Este es el único viaje de Jesús a la ciudad que se ha registrado, y su remota ubicación sugiere Su visita fue intencionada.
Fue en este contexto donde les hizo a los discípulos una pregunta que les cambió la vida.
“Pero ¿y ustedes?’, les preguntó. ’¿Quién dicen que soy yo?” – Marcos 8:29
“Simón Pedro respondió: ‘Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente'. – Mateo 16:16
Jesús responde que ni siquiera las puertas del Hades podrían resistir esto, ¡y no pierdas de vista la posibilidad de que él estuviera parado frente a lo que muchos consideraban las puertas del infierno cuando dijo esto!
Así que hoy, en tu mundo de ansiedad, estrés o lo que sea que Satanás te susurre al oído en esos momentos oscuros, Jesús entra y te pregunta: “¿Quién dices que soy yo?”.”
Alerta de spoiler: hoy es igual que aquel día. Él es la fuente de la esperanza y el autor de la salvación. Triunfó ese día, hoy y mañana, y nada puede oponerse a él.
Escrito por David Ummel, director ejecutivo de Buckner Westminster Place.