No tienes que averiguarlo.
Una devoción sobre confiar en la voluntad y los planes de Dios.
No tienes que intentar averiguarlo... ¡cuando Dios lo resolverá!
Incluso cuando no entendemos y no podemos encontrarle sentido a una situación que carece de lógica, no tenemos por qué estresarnos ni esconder la cabeza bajo la arena.
Dios comprende las complejidades del corazón humano y es fiel en todos los momentos confusos que podamos enfrentar. Dios nunca dijo que seguir a Cristo fuera a ser fácil.
La vida puede ser muy complicada. En esta vida efímera, tenemos momentos de alegría y de tristeza, y a veces se entremezclan de una manera que no podemos entender ni esperamos poder separar jamás.
“Hay un tiempo para todo, y una temporada para cada actividad bajo el cielo: un tiempo para nacer y un tiempo para morir... un tiempo para llorar y un tiempo para reír, un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar...” – Eclesiastés 3:1-2, 4
Y Dios no nos lo pide. Él nos sigue siendo fiel en esos momentos, y en mil más, hasta que llegue el día en que enjugará todas las lágrimas.
“Él enjugará toda lágrima de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han pasado”. – Apocalipsis 21:4
¡Mantente firme hoy, confiando en el Señor en todo momento!
Escrito por el reverendo Johnny Flowers, subdirector del Centro Buckner para la Ayuda Humanitaria, responsable de adquisiciones para ayuda en situaciones de crisis y servicios sociales de Buckner International.