Enfoque de fe: Pequeñas cosas grandes
Más de 400,000 niños viven en hogares de acogida en los Estados Unidos, incluidos más de 31,000 niños de Texas. Muchos de estos niños han sido separados de sus hogares debido a abusos o negligencia. Se encuentran entre las personas más vulnerables de nuestro país.
Cuidar a un niño a través del acogimiento familiar o la adopción es heroico. Requiere que los padres reajusten sus horarios, sus vidas y sus prioridades. Los padres se comprometen plenamente a cuidar de los niños, poniéndolos siempre en primer lugar. La tarea es tan heroica que puede parecer abrumadora.
Quizás por eso la gente suele admirar a los padres de acogida, pero rápidamente añade: “Yo nunca podría hacer eso”. En los círculos cristianos, la gente suele decir: “No estoy llamado a ser padre de acogida”. En muchos casos, pueden tener razón. La acogida es algo maravilloso, pero tampoco es algo a lo que todo el mundo esté llamado.
Pero eso no significa que no estemos llamados a hacer algo. Santiago 1:27 dice: “La religión que Dios nuestro padre acepta como pura y sin mancha es esta: cuidar de los huérfanos y las viudas en sus aflicciones...”. Dios todavía nos llama a cuidar de los niños vulnerables, incluso si nuestro papel es apoyar a los padres de acogida y adoptivos.
Hay muchas maneras sencillas de ayudar a los papás adoptivos:
- Comprar ropa para toda la familia o pañales para su hijo adoptivo.
- Llevar comida a una familia de acogida
- Cuidar a los hijos de los padres de acogida.
- Conviértete en proveedor de cuidados de relevo
- ¡Y muchos otros más!
Muchas de estas sugerencias no requieren mucho tiempo. Son pequeñas cosas. Pero son importantes. Martin Luther King, Jr. dijo una vez: “Si no puedo hacer grandes cosas, puedo hacer pequeñas cosas de una manera grandiosa”.”
Quizás no estés llamado a ser padre de acogida. Pero todos podemos hacer pequeñas cosas de una manera grandiosa para ayudar a otros a cuidar a los más vulnerables que nos rodean.
Reflexión más profunda:
- ¿Cómo influye Santiago 1:27 en tu vida?
- ¿Cómo puedes ayudar a cuidar a los niños vulnerables?
Próximos pasos:
- Pregunte a un padre o madre de acogida cómo puede apoyarlos en su ministerio.