Paz en el jardín
Para Dorothy McKinzie, residente de Buckner Family Pathways en Lubbock, caminar con Jesús no era nada extraño para ella. Sin embargo, sentarse en la tranquilidad de un jardín de oración mientras se comunicaba con el Señor ha sido una experiencia nueva.
En junio, un grupo de empleados voluntarios de Papa John’s Pizza donó flores con la esperanza de restaurar la belleza del jardín de oración del campus de Family Pathways. Cuando Dorothy se ofreció a cuidar el jardín, fue una respuesta a las oraciones, ya que el personal de Family Pathways se preocupaba por si sus apretadas agendas les permitirían dedicar tiempo extra a la jardinería.
Aunque Dorothy no tenía mucha experiencia en jardinería, se sintió inspirada para aprender. Tenía la sensación de que sería fructífero. Cuando empezó a cuidar del jardín, trabajaba con el corazón preocupado. A medida que pasaban las semanas, le preocupaba cómo mantener a su familia, su situación laboral e incluso consideró abandonar el programa Family Pathways.
Pero allí, en el jardín, sintió que podía depositar sus preocupaciones ante el trono de Dios. Allí llevó su quebrantamiento y su confusión al Señor. No veía señales de vida en las plantas, pero aun así las regaba y seguía orando. En respuesta, el Señor comenzó a guiarla dulcemente para que sintiera una paz más allá de lo comprensible. Poco a poco, el jardín también volvió a la vida.
“Cuando salí aquí, era como si el jardín hubiera cobrado vida”, dijo Dorothy. “Empecé a hablar con Dios y él me dijo: ‘Aunque no puedas verlo, realmente estás creciendo’”.”
Para Dorothy, este jardín se ha convertido menos en un proyecto de voluntariado y más en un refugio al que puede acudir y experimentar la unión completa con Dios. El jardín ha llegado a simbolizar el tierno cuidado que Dios tiene en su vida y en la de otras personas como ella, demostrando que nunca abandona a sus hijos, sino que los nutre y los observa pacientemente mientras crecen en su amor.
“Sé que no tengo que estar en el jardín cuando hablo con Dios”, explicó Dorothy. “Pero me gusta hablar con él allí. Sé que siempre estará ahí esperándome”.”