Cómo dos meses pueden cambiar una vida
Por John Hall
PEÑITAS, Texas – Lorena Reyes se mostraba un poco reticente a hablar inglés. Aunque su nivel era mucho mejor de lo que daba a entender, seguía sin atreverse a utilizarlo.
Unos meses cambiaron todo eso. Pero Reyes no esperaba menos.
En el Buckner Family Hope Center, Reyes demostró ser una alumna muy aplicada. Reyes comenzó en una clase de costura, donde aprendió las técnicas básicas de costura y desarrolló sus habilidades. Pasó a trabajos más avanzados, como la creación de bolsos y carteras, que ella y otras mujeres venden a través del Hope Center para obtener ingresos adicionales para sus familias.
Dos meses después, comenzó a impartir la clase de costura básica que ella misma había tomado en su día, ayudando a otras personas que en su momento estuvieron con ella.
“Cuando llegué al programa de costura, no sabía nada”, dijo. “En dos meses, lo aprendí. Espero hacer lo mismo con la clase de inglés”.”
Reyes se esfuerza mucho por mejorar su inglés y toma clases en la computadora del Hope Center. Su inglés ya ha mejorado mucho, pero quiere mejorar aún más. Tiene dos hijos, uno de 6 y otro de 12 años, a quienes quiere ayudar con sus tareas escolares.
Ya ha visto avances.
“Puedo ayudar un poco”, dijo con humildad. “Busco en el diccionario las palabras que no conozco, pero puedo ayudar”.”
El administrador de casos del Hope Center, Gabriel Flores, dijo que Reyes subestima su capacidad. Su inglés ha mejorado enormemente y es capaz de mantener conversaciones con soltura en ese idioma. Su crecimiento es una inspiración para la comunidad.
“Lorena es una líder dinámica entre nuestros clientes”, dijo Flores. “Es fantástico ver que otros clientes la consideran una líder y la respetan”.”
Reyes cree que la clave para que sus hijos tengan una vida mejor es la educación. Como toda buena madre, quiere que sus hijos tengan más éxito que ella. El programa extraescolar y las diversas iniciativas del Hope Center ayudan a que eso sea posible.
“Todo lo que hace Buckner es por los niños”, dijo. “No queremos que nuestros hijos crezcan como nosotros. Gracias a su generosidad, nuestros hijos tienen la oportunidad de tener una vida mejor”.”