Los niños regresan a la escuela en todo el mundo

Por Vanessa Mosharaf y Analiz González
Buckner Internacional

Siempre lo vemos en las películas: niños que se quejan porque se les terminó el verano y ahora tendrán que sufrir la desgracia de regresar a la escuela. En estas fechas, muchos de nosotros estamos viendo esa escena en nuestros propios hogares.

Pero es porque no estamos conscientes de la situación mundial.

En todo el mundo, miles de familias hacen enormes sacrificios para enviar a sus hijos a la escuela. Hay otras que no logran reunir el dinero necesario. Así que, mientras nos enfrentamos a nuestros problemas escolares, vamos a tomarnos un tiempo para aprender un poco más sobre lo que significa ir a la escuela en diferentes partes del mundo.


México

La ley mexicana exige que los niños vayan a la escuela hasta los 15 años. Pero muchos de ellos no tienen dinero para comprar uniformes, que también son obligatorios. Otros no tienen coche para ir al aula, o no les alcanza para los libros y materiales escolares.

“Como el gobierno sabe que no todos los niños pueden ir a la escuela, no hace cumplir la ley”, explicó Dexton Shores, director de desarrollo del ministerio de Buckner en México. “Los niños atendidos por Buckner se benefician de las donaciones de Buckner, que sirven para pagar los gastos de la escuela y que facilitan programas de tutoría”.”

Además de sus tareas escolares y sus quehaceres, los niños mexicanos con frecuencia necesitan trabajar en el campo o vender mercancía para ayudar a sus familias. La falta de comida con frecuencia resulta en ausencias o deserción escolar.

Datos:

• El costo de ir a la escuela (hasta $50 al mes) con frecuencia resulta en un número elevado de niños que abandonan sus estudios.
• Los niños van a la escuela en dos grupos: uno que atiende de las 7 a. m. a la 1 p. m. y otro que atiende de la 1 p. m. a las 7 p. m.
• Buckner tiene dos programas que proporcionan alimentos después de la salida del primer grupo y antes de la entrada del segundo. Es la mejor comida que reciben muchos de los niños.
• Según el Fondo de las Naciones Unidas, solo el 66 por ciento de los niños de secundaria asisten a la escuela.
• Casi no hay escuelas con aire acondicionado en México.


Kenia

En Kenia, al igual que en Estados Unidos, siempre hay algunos niños nerviosos que lloran el primer día de clases. También hay otros que parecen estar muy contentos.

“Hay muchos que están contentos con que les den de comer en la escuela, porque vienen de situaciones muy difíciles”, dijo Dickson Masindano, director de Buckner en África.

No todos los niños van a la escuela, explicó Masindano. “Solo los privilegiados que tienen dinero y pueden aprobar los exámenes requeridos. Las personas que hacen donaciones a Buckner en Kenia pueden ayudarnos a pagar el uniforme de un niño, comprarle comida y materiales para que vaya a la escuela”.”

Masindano dijo que Buckner ayuda a los niños a lograr cosas que serían prácticamente imposibles si no estuvieran bajo el cuidado de Buckner.

“Daniel Odhiambo, quien creció en el Baptist Children’s Center, un programa residencial en Nairobi, Kenia, está siguiendo su sueño de ser ingeniero informático”, dijo Masindano. “Vive en nuestra casa de transición para jóvenes y asiste a la universidad”.”

Datos:

• El 69 por ciento de los niños de Kenia van a la escuela, el resto se pasa el día trabajando en el campo o como sirvientas.
• Las escuelas públicas tienen una proporción de 50 alumnos por cada maestro y cobran $10 por semestre.
• Las escuelas privadas tienen una proporción de 25 alumnos por cada maestro y cobran $80 por semestre.
• Muchos de los niños que nos ponen bajo el cuidado de Buckner asisten a la escuela de manera constante por primera vez en sus vidas.


Letonia

En Letonia, los papás son los que deciden si sus hijos van a ir a la escuela o no. Aunque la ley exige que asistan hasta los 14 años, primero tienen que inscribirse, lo que a menudo significa dejar a la familia sin niñera y tener que pagar $200 en libros y materiales escolares.

“Lo que más necesitan los niños de Letonia es la atención de sus padres”, dijo Dace Rence, directora de Buckner en Letonia.”

Después de terminar la secundaria, muchos niños asisten a una escuela técnica en lugar de ir a la universidad, dijo Rence. Las escuelas públicas son gratuitas hasta el grado doceavo, pero las universidades cuestan entre $6,000 y $8,000 al año.

Datos:

• Cuesta 1,420 pesos al año mandar a un niño a la escuela.
• Casi todos los huérfanos van a la escuela hasta los 14 años y después asisten a escuelas comerciales.
• El 95 por ciento de los niños asisten a la escuela, pero muchos la abandonan después de los 14 años.


Estados Unidos

Los Estados Unidos no están exentos de problemas educativos. El columnista Bob Herburt dijo que “cada 26 segundos, un niño abandona la escuela. Eso significa que hay más de un millón de niños que dejan de asistir a la escuela por año».

Casi todos los niños ven la escuela como una parte necesaria de su crecimiento. Pero hay otros indocumentados o desamparados que saben que ir a la escuela no es una opción. Sin tarjeta de seguro social, registros de vacunas y certificado de nacimiento, muchos niños no van a la escuela, dijo Melissa Opheim, directora de planeación estratégica de Buckner Children and Family Services.

“Los niños necesitan mentores. Necesitan gente que se involucre en las escuelas y que los anime”, dijo Opheim.

Datos:

• Cada 26 segundos, un niño deja de asistir a la escuela.
• El 95 por ciento de los niños están inscritos en la escuela cuando cumplen 6 años.
• El 39 por ciento de los niños en los Estados Unidos viven en familias con bajos ingresos.
• El 9 por ciento de los niños en los Estados Unidos dejaron de asistir a la escuela en 2006.


Guatemala

En Guatemala, ir a la escuela es un privilegio. No es lo normal, dijo Erick Mejía, empleado de Buckner en Guatemala. Factor determinante: el dinero.

“La educación es inaccesible para el 50 por ciento de las familias en Guatemala”, dijo. “Hay veces en que no hay escuelas que les queden cerca, y eso complica la situación”.”

Como la ley no exige que los niños vayan a la escuela, hay pueblos en los que no hay escuela, lo que hace imposible asistir a ella si la familia no cuenta con un vehículo de transporte, dijo Mejía. La mayoría de los niños no pueden seguir yendo a la escuela una vez que llegan a la edad en que son capaces de aportar dinero al hogar.

“Es difícil”, dijo él, “porque cuando ganan dinero sienten que ya no necesitan seguir estudiando”.”

Datos

• El 40 por ciento de los niños de Guatemala no asisten a la escuela.
• Cuesta entre 1,480 y 1,100 enviar a un niño a la escuela por año.
• Los huérfanos bajo el cuidado de Buckner tienen que ir a la escuela, pero con frecuencia llegan a la edad en que se independizan de nosotros antes de terminar el grado doceavo.


Perú

En las zonas rurales del Perú, los niños a menudo tienen que caminar varias horas para llegar a la escuela, una escuela en la que niños de todas las edades aprenden en un solo salón de clases.

Así que no es sorprendente que solo dos de cada 100 niños en las áreas rurales adquieran comprensión lectora, dijo Claudia León, directora de Buckner en Perú.

“El estado de nuestro sistema educativo ha sido declarado en estado de emergencia en varias ocasiones”, dijo León. “Tenemos una calidad educativa muy baja en las escuelas públicas”.”

Ella agregó que la infraestructura de las escuelas es de mala calidad, especialmente en las áreas rurales donde con frecuencia no hay agua ni drenaje.

Datos:

• Solo dos de cada 100 niños de sexto grado demuestran comprender lo que leen.
• Muchos niños tienen dificultades para concentrarse en la escuela porque sufren de desnutrición.
• Buckner tiene dos programas transicionales para ayudar a las mujeres jóvenes a adquirir más estudios. Un programa está en Lima, el otro en Cusco.

Para obtener más información sobre las normas culturales, visite www.ItsYourMission.com y haga clic en «Go There». O, si desea ayudar a mantener la educación de un niño, comuníquese con la Fundación Buckner al 214-758-8050.

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