Eliminar la barrera lingüística en los negocios
El Centro Familiar Hope organiza un taller empresarial para emprendedores.
Convertirse en emprendedor es un camino difícil, pero a menudo proporciona el impulso que se necesita. Para los participantes del taller empresarial del Buckner Family Hope Center en Bachman Lake, nada iba a impedirles aprender y crecer para poner en marcha su negocio. Recientemente tuvieron la oportunidad de presentar lo que han aprendido en el taller e incluso vender sus productos.
El mercado emprendedor ofrecía de todo, desde empanadas, tamales y pasteles hasta lociones y jabones, piñatas, bufandas, gorros y adornos navideños.
Jorge Marín, vicepresidente de transporte del TBK Bank, impartió las clases del taller empresarial de tres partes que duró todo el día. Los participantes pudieron realizar sus presentaciones y recibir comentarios constructivos, una herramienta valiosa para mejorar y hacer crecer un negocio.
Irasema Gutiérrez, cliente del Family Hope Center y participante en el curso, elabora lociones corporales, exfoliantes y jabones. Esta experiencia le ha dado confianza y le ha permitido perfeccionar sus habilidades para alcanzar con éxito su sueño.
“Para mí, se trataba de aprender: hay una motivación en la verdad de que, si quieres, puedes lograrlo”, compartió Gutiérrez. “Que te enseñen qué hacer y qué no hacer te ayuda a alcanzar el éxito en tu negocio”.”
Marin enseñó a los participantes las herramientas básicas de los negocios: cómo presentar un plan de negocios y un plan de mercadotecnia, determinar los precios, las ventas y la distribución de sus productos y servicios, y habilidades de presentación y comunicación.
Impartir este taller fue más que una simple oportunidad educativa para Marin, fue una forma de devolver todo lo que había recibido.
“Quería devolverle algo a mi comunidad, ya que tengo el privilegio de contar con una educación superior y experiencia laboral que me permiten conocer estos temas”, compartió Marín. “Hay muchos recursos en inglés, pero la comunidad hispana también necesita esta información y ayuda en su propio idioma”.”
Ofrecer este curso en español eliminó posibles barreras para los clientes que querían aprender y poner en marcha sus nuevos proyectos empresariales. Para Gutiérrez, la clase fue valiosa y fácil de entender.
“Me gustó que Marin nos retara a exponer y presentar nuestro plan de negocios, para que pudiera decirnos qué estábamos haciendo bien y qué debíamos mejorar”, afirmó. “Para mí, personalmente, fue una clase muy importante. La forma en que se explicaba todo era muy profesional y magnífica, ya que era clara y fácil de entender”.”
Aunque las clases del taller fueron exigentes, los participantes pudieron conectar y trabajar juntos para aprender unos de otros y de Marin. Al presentar lo que habían aprendido, los clientes pudieron ganar confianza para seguir adelante.
“Fue muy gratificante conectar con los emprendedores, captar su atención y su interés”, comentó Marín. “Ver el último día todo el trabajo y el esfuerzo que habían dedicado a preparar sus presentaciones fue muy inspirador”.”