Descansa. Reflexiona. Vuelve a centrarte.
Una reflexión sobre la introspección
La autorreflexión y el descanso son momentos intencionales que se reservan para reducir el ritmo frenético del día a día y que pueden ayudarte a procesar y comprender lo que ha estado sucediendo en tu vida.
Ahora que nos acercamos a la mitad del año, ¿ha reflexionado sobre cómo se siente?
¿Cómo estás descansando?
Todos podemos identificarnos con lo difícil y abrumador que ha sido este último año y, ahora que empezamos a entrar en esta nueva normalidad, es posible que nos cueste adaptarnos a la transición.
Te animo a que descanses. Aléjate y comienza a entrar en la presencia de Dios en oración para procesar y reflexionar sobre lo que has estado experimentando.
¿Qué preguntas puedes utilizar para volver a centrarte?
Hazte estas preguntas para motivarte a dedicar más tiempo a Dios, a reenfocarte y a dejar de vivir en piloto automático.
- ¿Cuáles son las mayores bendiciones que he recibido este último año?
- ¿Qué me ha enseñado Dios y cómo puedo seguir aplicándolo a mi vida?
- ¿Estoy satisfecho con lo que estoy haciendo?
- ¿Qué puedo dejar de hacer y/o empezar a hacer?
Mientras buscas la transformación a través del poder del espíritu, invita a otros a unirse. Aunque estar solos puede ayudarnos a recuperarnos, debemos recordar que debemos animarnos unos a otros. No dejes que este tiempo te lleve al aislamiento. Ayuda a otros que se sienten desanimados.
Formar parte de una comunidad puede ser otra forma de descansar y reflexionar.
Podemos recordar e inspirarnos para servir a los demás animando a quienes nos rodean y uniéndonos como comunidad.
Rezo para que, al reunirse para centrarse en su crecimiento espiritual, esta práctica profundice poderosamente su relación con Dios y les permita avanzar con energía renovada.
“Y consideremos cómo podemos estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, sin dejar de reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino animándonos unos a otros, y tanto más cuanto veis que se acerca el día”. –Hebreos 10:24-25
Escrito por María Luisa Sánchez, coordinadora de participación ministerial de Buckner Children and Family Services en Houston.