El valor para hacer grandes cosas
Una devoción en honor a los padres
Con el Día del Padre a la vuelta de la esquina, me encuentro pensando en mi papá, en los muchos papás que trabajan en Buckner, en los papás a los que Buckner presta servicio y en las mamás que a menudo deben desempeñar ambos papeles.
Los papás nos animan
Mi papá falleció hace 22 años a la temprana edad de 70 años. Era un buen hombre, querido por todos. Como muchos papás, era el padre que animaba a sus hijos a probar cosas que mi mamá sin duda no habría hecho.
Recuerdo que mi hermano y yo saltábamos rampas con nuestras bicicletas. Mi papá nos observó un rato antes de separar las rampas y decirme que lo intentara. A mí me parecía un salto al estilo de Evil Knievel, pero quería demostrarle a mi papá que podía hacerlo.
Empecé aún más atrás que en mis saltos anteriores para maximizar mi velocidad, golpeé la rampa y volé gloriosamente por los aires. Fue un salto increíble, hasta el momento en que golpeé la rampa de aterrizaje.
Con el impacto, el manillar giró y salí volando por encima de él, deslizándome de cara sobre el asfalto. Me arañé la cara, los brazos, las manos y las gafas. Mi papá se apresuró a acercarse y me revisó mientras me consolaba y me aseguraba que había sido un gran salto.
Los papás nos desafían
Desde entonces he pensado en esta experiencia y en otras similares con mi papá, y me recuerdan a nuestro padre celestial. Él nos desafía a hacer grandes cosas y nos da el espacio para planear y crear.
Nuestro padre celestial tiene un plan para nosotros, pero en su plan, él sabe que habrá pruebas y siempre estará ahí para levantarnos cuando caigamos y nos lastimemos.
Agradecido por los retos
Para todas las mamás que quizá no tengan un papá en la vida de sus hijos, sean protectoras, pero también animen a sus hijos a alcanzar lo imposible. Deben desempeñar una doble función, y no es fácil. Por eso son tan especiales.
Estoy agradecido por las pruebas, no siempre en el momento, pero siempre agradecido cuando las recuerdo. Estoy seguro de que los desafíos y las pruebas nos preparan para el día en que finalmente nos encontremos cara a cara con nuestro padre celestial y comprendamos su plan.
“Te guiaré por el camino de la sabiduría y te conduciré por sendas rectas. Cuando camines, tus pasos no se verán obstaculizados, y cuando corras, no tropezarás”. –Proverbios 4:11-12
Escrito por Charlie Wilson, presidente de Buckner Retirement Services.