Perspectiva en primera persona: Alegría tácita
En mi tercera semana en Perú, mi equipo y yo prestamos servicio a la comunidad de Pamplona en un Centro de Transformación Comunitaria Buckner. Solo llevaba dos semanas en Perú y mi última clase de español había sido en la preparatoria. El idioma era una barrera para mí. Sin embargo, una niña me recordó que para compartir el amor de Dios no siempre se necesita un traductor.
Se llama María Belén. Belén tiene 5 años, tiene un perrito llamado Chocolate y le encanta bailar y jugar al escondite. Tampoco habla inglés.
Su hermosa sonrisa era lo primero que me saludaba cada día y ella era la última en darme un abrazo cuando me iba. A menudo nos comunicábamos sin palabras y, al final de la semana, ya podía entenderla bastante bien. Lo que no sabía era cuánto me entendía ella a mí.
Con mi español rudimentario y mis juegos de rol, compartí con ella varias historias y versículos de la Biblia. Seguro que era bastante entretenido de ver. Sin embargo, al parecer Belén compartía cada noche con su madre lo que habíamos aprendido juntas ese día.
Al final de la semana, la mamá de Belén se me acercó y me entregó una bolsa amarilla que había hecho para mí. Belén le había contado a su mamá que el amarillo era mi color favorito, y ella quería agradecerme por compartir el amor y la alegría de Cristo con su familia.
Esta experiencia me recordó que el poder y la gracia de Dios trascienden los idiomas y las culturas. Es increíble ser testigo de cómo su mensaje evangélico se difunde por todo el mundo gracias a la fidelidad de sus seguidores.
Pasar tiempo en otra cultura siempre genera barreras, pero al mostrar amor de manera activa y apoyarte en la guía de Dios, puedes ser una herramienta útil para el Evangelio. Isaías 55:10-11 es una hermosa imagen de la palabra de Dios y de cómo florece y no vuelve vacía:
“Porque como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar la tierra, y sin hacerla germinar y brotar, y sin dar semilla al sembrador y pan al que come; así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sin hacer lo que yo deseo, y sin prosperar en lo que para ello la envié”.”
Jeanne Jacobs trabajó como voluntaria en ¡Proyecto en marcha! el verano pasado en Perú. La fecha límite para inscribirse como voluntario del Proyecto Go! 2012 es el 5 de febrero. Haga clic aquí Para obtener más información.